13 Ago

Alumnos de escuelas técnicas tienen mejores rendimientos en pruebas escolares

Según datos publicados por el Observatorio Argentinos por la Educación, los resultados de las Pruebas Aprender en el nivel secundario muestran que los alumnos de escuelas técnicas obtuvieron una diferencia significativa en Matemática respecto de las secundarias comunes, y también una leve diferencia a favor en Lengua.

A nivel nacional, el 64% de los estudiantes de escuelas técnicas alcanzaron los niveles «satisfactorio» o «avanzado», mientras que en las secundarias comunes lo hizo el 62,3%.

En Matemáticas el 44% de los alumnos y alumnas de escuelas técnicas aprobaron con «satisfactorio» o «avanzado», frente a un «9,6% de pares de las escuelas de enseñanza media comunes.

AUMENTO EN LA MATRÍCULA DE ESCUELAS TÉCNICAS

La Educación Técnico Profesional (ETP) incrementó 12,9% la cantidad de alumnos entre 2011 y 2018. En 2011 la matrícula de ETP era de 1.078.774 estudiantes, mientras que en 2018 llegó a 1.217.913.

El peso relativo de cada formación dentro del total del sector se modificó levemente: la secundaria técnica pasó de representar el 55,0% al 56,1% de la matrícula total, la formación profesional pasó de 26,5% a 29,2% y la formación superior técnica disminuyó de 18,5% a 14,7%. Al mirar la evolución según tipo de formación, se ve que la formación profesional es la que más aumentó la cantidad de estudiantes en este período (23,7%). La matrícula de secundaria técnica subió 14,4% y la de educación técnica superior no-universitaria decreció 10,8%.

FALTA DE OFERTA DEL SECTOR PRIVADO

El estudio que llevó a cabo el Observatorio Argentinos por la Educación muestra que la inversión del sector privado en la Educación Técnico Profesional (ETP) se encuentra en niveles mínimos: 8 de cada 10 instituciones de ETP pertenecen a la oferta estatal.

De las 3.225 instituciones de ETP en el país en 2018 (último dato disponible), el 80,3% están bajo la órbita estatal y 19,7% bajo la órbita privada. Del total de instituciones de ETP del país, 1.628 (50,5%) corresponden a secundarias técnicas. El 88,4% de esta oferta educativa proviene de la gestión estatal y 11,6% de la gestión privada.

BRECHA DE GÉNERO

En las secundarias técnicas, de cada 100 estudiantes sólo 33 son mujeres.

Si bien la matrícula en secundarias técnicas aumentó en el periodo 2011-2018, la equidad de género en el acceso efectivo a esta modalidad educativa muestra escasos avances. En 2017 (último dato disponible), a nivel nacional solamente el 32,9% de la matrícula de escuela técnicas son mujeres.
Un desafío pendiente de la ETP es aumentar la matrícula femenina.

OPINIÓN SOBRE EDUCACIÓN TÉCNICA DESDE EL EJERCICIO PROFESIONAL

El Presidente del Colegio de Técnicos Distrito 5, MMO Martín Carrasco, resalta que es muy interesante el informe del Observatorio Argentinos por la Educación realizado en colaboración con Fundación UOCRA, en junio pasado.

Por un lado, brinda algunos datos que por más que sean naturales no dejan de ser interesantes, por ejemplo que en Matemáticas el 44% de los estudiantes de escuelas técnicas aprobaron con «satisfactorio» o «avanzado», frente a un «9,6% de pares de las escuelas de enseñanza media comunes. Digo que es un dato Natural o lógico porque la carga horaria y la importancia de las matemáticas aplicadas a las orientaciones técnicas, es un factor determinante para este tipo de educación. Sin embargo, siempre es importante destacarlo y es fundamental sostenerlo en el tiempo; que los estudiantes de técnicas destaquen en las materias que son necesarias para entender y construir sistemas es la base principal del desarrollo en su ámbito de aplicación. Creemos que la importancia de esto no debe perderse de vista en los futuros diseños curriculares, que seguramente resultan necesarios de ajustarse en algunos aspectos y promover nuevas orientaciones que se adapten a las nuevas demandas tecnológicas.

Respecto del aumento de matrícula en Educación Técnico Profesional, ésta incrementó 12,9% la cantidad de alumnos entre 2011 y 2018. En 2011 la matrícula de ETP era de 1.078.774 estudiantes, mientras que en 2018 llegó a 1.217.913”. El peso relativo de cada formación dentro del total del sector se modificó levemente: la secundaria técnica pasó de representar el 55,0% al 56,1% de la matrícula total, esto es muy positivo, si este aumento se ve acompañado de una mejora en la tasa de egresados y con una formación completa se traducirá en una mayor exigencia para quienes ya cuentan con cierta trayectoria; es decir habría más competencia, lo cual considero bueno porque jerarquiza.

En el informe se observa que, en los últimos 7 años, el crecimiento de las matrículas técnicas se produce a un ritmo mayor que las matrículas comunes, al menos en el segmento de educación secundaria, con una diferencia de 4 puntos porcentuales lo cual se traduce en una tasa de crecimiento 34,5% mayor para las escuelas técnicas. La matriculación en los entes de colegiación que nuclean estos títulos, particularmente nuestro ámbito de injerencia, la tasa de crecimiento fue entre el 2011 y 2018 del 55% en el distrito, es decir, que la aceleración es aún mayor.

Ahora bien, en los últimos 3 años nuestra actividad en el distrito se redujo 15% en promedio, en conclusión, existe menos demanda de nuestras especialidades para más profesionales en condiciones de ejercer.

Lo que nos lleva a una primera conclusión en el análisis de estos números, que tiene que ver con insistir en abordar con urgencia medidas concretas para la reactivación de esa demanda, por un lado. Hoy existe mucha capacidad técnica formada, sub-ocupada. Esta baja demanda no es porque no existan necesidades de intervención de las especialidades de nuestra matricula, sino con condiciones micro y macroeconómicas, y medidas puntuales que desalientan la contratación de profesionales, considerando su intervención como aumento de costo de producción y no como una garantía de eficiencia del servicio.

Por otro lado, también debemos repensar cuáles deben ser las orientaciones que debemos promover, que debemos modificar de los títulos tradicionales para aggiornarse a las nuevas demandas del mercado, que transformación debemos hacer a los planes de estudio, hoy más parecidos a los de finales del Siglo XIX que a los de inicio del Siglo XXI, nos debemos un debate permanente y articulado entre el ámbito educativo y del ejercicio profesional que aporte líneas de trabajo en este sentido.

Otro indicador interesante es el que devela que 8 de cada 10 instituciones de la ETP pertenecen a la gestión estatal. Este aspecto no lo considero como una falta de oferta del sector privado como se plantea en el informe, sino por el contrario, de manera muy positiva que el sector público sostenga la educación técnica como un activo y además incremente, cuando pueda la oferta en su nivel secundario, es sumamente positivo. Me parece que los esfuerzos en formar ciudadanos con capacidad de resolución técnica, define la intención de un desarrollo de la producción y valor agregado.

El último dato saliente, quizá el más polémico porque incluso se pone como el más relevante dado que es el que titula dicho informe, y es la relación cuantitativa del género en la población de estudiantes de la educación técnica. Desde mi óptica esto no constituye un indicador de “brecha» de género, ¿por qué? En primer lugar, no existe ningún impedimento, desde hace mucho tiempo en nuestro país, para que las mujeres elijan carreras asociadas a las ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas y por lo tanto no cabe aquí una discriminación por género de las instituciones de la educación técnica.

Me parece más acertado vincular este aspecto a lo que mencionábamos antes de las características de las especialidades y sus planes de estudio con una fuerte base en trabajos que ya no se desarrollan igual que hace más de 100 años. Los sistemas que hoy se utilizan han evolucionado en muchos aspectos y hoy existe un desconocimiento de este acervo de modificaciones.

Por otro lado, específicamente en lo que tiene que ver con la orientación escogida por las mujeres, no se encuentra hoy vedado en absoluto por el sector, y como prueba de ello se puede observar el éxito alcanzado por muchas mujeres de nuestro ámbito de trabajo que se destacan en la profesión.

Me parece que el número de estudiantes mujeres comparado con el número del de hombres termina siendo anecdotario y para nada, prueba de desigualdad. Según un estudio publicado en Psychological Science, los países con mayor igualdad de género tienen una menor proporción de mujeres que cursan estudios de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Creo que debemos superar esta discusión que como mínimo distorsiona el foco verdaderamente importante y además eclipsa otros problemas de desigualdad, que si son importantes y que muchas veces implican violencia.

Sin embargo, si consideraremos este indicador extendiendo el periodo de estudio veríamos que si bien hoy son 33 las mujeres de cada 100, en los 90 eran 20 de cada 100, es decir que igualmente se ha incrementado, pero no podemos dejar de ver que también se han ampliado las tecnicaturas, es decir que el abanico para el trabajo en técnica, es mucho mayor y hay más variedad. Esto es, antes se reducían a dos grandes especialidades la de construcciones y electromecánicas a las que hoy se suman la seguridad e higiene, química entre otras especialidades.

En el caso de la matrícula de nuestro colegio esto queda evidenciado dado que en la provincia 9 de cada 100 son mujeres y en nuestro distrito no se diferencia sustancialmente ya que 12 de cada 100 son colegas mujeres.

El gran desafío en la educación técnica reside en la capacidad de sostener una formación que nos capacité en la permanente comprensión y construcción de sistemas y subsitemas, con la suficiente versatilidad y capacidad de adaptación a los nuevos hechos tecnológicos, entender los procesos industriales en términos conceptuales y una capacidad de adaptación a las nuevas tecnologías que destaque de la educación básica.

MMO Martín Carrasco, Presidente del Colegio de Técnicos Distrito 5